Sobre una saga de fotógrafos: los Ibáñez.

martes, 3 de agosto de 2010

Conexión Hellín-Cuernavaca



Autorretratos de Alejandro Ibáñez Abad (1890) y su hijo Gabriel (1910) tocando la guitarra. Hellín.

A las afueras de Cuernavaca un viento caliente agita flores y ramas. Las niñas salen corriendo de la piscina y abrazan y empapan a su madre, que acaba de llegar del trabajo. Sara deposita sobre la mesa una bolsa de papel, sus hijas abren los ojos como platos cuando ven lo que sale del paquete: una sandía azul.

No sé si algún día existirá en Hellín un restaurante llamado así, la sandía azul, pero de momento este fruto representa un exótico eslabón entre dos poblaciones tan distantes como Hellín (Albacete) y Cuernavaca (Morelos). La historia de cómo enlazaron manchegos y mexicanos no deja de ser extraña.

Los tambores aún atronaban cuando Lola Morales recibió a los detectives salvajes la noche del miércoles santo. Ya se contó en otra ocasión cómo al mencionar a la buscadísima Catalina, ella facilitó para sorpresa de los investigadores algunas pistas fundamentales. Pero qué tenían hasta entonces..., Juan Antonio Ibáñez y Francisca habían tenido cinco hijos: Juan, Josefa, Catalina, Alejandro y Anastasio, todos ellos fotógrafos y tan aficionados a la guitarra que en cuanto podían se retrataban con ella. Sabían además sus fechas de nacimiento y de fallecimiento, sus apellidos, Ibáñez y Abad, habían recopilado obra fotográfica no sólo de todos ellos, sino también de sus hijos, sus nietos y biznietos, no obstante sólo conocían el aspecto de Juan y de Alejandro. Por eso estaban empeñados en descubrir cómo eran Josefa, Catalina y Anastasio. De la segunda sabían que la epidemia de cólera de 1885 se la había tragado junto a toda su familia: unos cuantos hijos y su marido, un maestro llamado Juan Moreno. Ahora Lola Morales estaba allí delante diciendo que Catalina murió, sí, y que una vez vio una foto en la que ella tocaba la guitarra, pero que sólo dos niños, pobrecitos, sobrevivieron y fueron criados por su abuelo José que era hermano del maestro Juan Moreno con el que estaba casado la Catalina.

Lo detectives consultan sus fichas y ahí brillan los nombres de los supervivientes:

  1. Juan Antonio Moreno Ibáñez. Nacido en Hellín en 1875. Contrae matrimonio con una chica de Chinchilla (Ángeles Furio) el 21/09/1900. Sastre. c/ San Antonio.

  2. José Moreno Ibáñez. Nacido en Hellín en 1882. (Cuenta con tres años de edad cuando queda huérfano).

Pues fíjate, un hijo de José, les dice Lola, que se llamaba David Moreno, se hizo un guitarrista muy famoso que llegó a tocar con Cochita Piquer y se marchó a América y allí murió, y de pequeñín, después de la guerra ya daba conciertos en los teatros de Madrid. Los detectives apuntan cuatro palabras en su libreta: “David Moreno. Guitarrista. América.”

Al día siguiente las teclean en el buscador de Google. Salta una breve nota de la Wikipedia que parece confirmar la información de Lola Morales. Hay también carátulas de antiguos vinilos y hasta un divertido vídeo.

El rastro de David Moreno se va perdiendo entre compases y rasgados. Los detectives se desaniman. Vuelven a escuchar en Youtube algunas grabaciones y al repasar los comentarios se dan cuenta de que uno de los nicks corresponde a un familiar de David al que otro comentario denomina Ale tratándola en femenino. Los detectives teclean ahora “Alejandra Moreno. Guitarrista. América.” En una de las primeras entradas encuentran a Alejandra, hija del famoso guitarrista español David Moreno, trabajando en un hotel mexicano como concertista de guitarra clásica y flamenca. A continuación envían a la dirección de correo electrónico del hotel una solicitud rogando el contacto para localizar a la señora Alejandra Moreno. Pasan un par de días. El hotel contesta amablemente y los detectives escriben de inmediato a Alejandra describiendo sus pesquisas, pero con la duda razonable de que todo sea un malentendido o una simple coincidencia, de hecho la investigación parece una cadena de casualidades que parten de las conjeturas y recuerdos de Lola Morales mientras atronaban los tambores. A pesar del océano que los separa, Alejandra contesta y transmite a los detectives la siguiente información.

Certificado de nacimiento de David Moreno.

Registro civil de Gijón, Asturias.

Nace el 22 de noviembre de 1924. (Esto corrige la fecha de la Wikipedia).

Hijo de José Moreno Ibáñez, casado, jornalero, 42 años, natural de Hellín, Albacete. (¡El niño que quedó huérfano en Hellín a los tres años reaparece en Gijón!). Y de Lorenza Navarro González, natural de Hellín, Albacete. Nieto por línea paterna de Juan Moreno (el maestro!) y Catalina Ibáñez (aquí está!), naturales de Hellín, difuntos. Nieto por línea materna de Julián Navarro y de Laureana González, naturales de Hellín, Albacete. (Familia hellinera). Al expresado niño se le puso por nombre: David-Manuel.


Carátula de un disco de David Moreno Navarro.

Transcripción del mensaje de Alejandra Moreno:

“Mi padre llegó con Conchita Piquer la primera vez que vino a América, y después regresó con la compañía de Carmen Amaya y fue cuando decidió quedarse y radicarse en México. Murió el 12 de abril de 1980, mi madre es argentina y se llama Sara Haydee Tesera Aberastury. Tengo dos hermanos, David y Sara. Yo tengo 44 años, los 20 últimos dedicada profesionalmente a la guitarra clásica con recitales por todo el mundo. David, mi hermano mayor, también es concertista de guitarra clásica y lleva más de 30 años impartiendo clases de este instrumento. Todos vivimos en Cuernavaca, Morelos.”


Alejandra Moreno, hija de David Moreno Navarro, biznieta de Catalina Ibáñez.

David Moreno, hijo de David Moreno Navarro, biznieto de Catalina Ibáñez.

Los detectives salvajes anotan algunas conclusiones:

-Hay casi un siglo entre los primeros y los últimos guitarristas. El cólera, la muerte, el hambre, el tiempo, todos vencidos por la música.

-¿Por qué marcharían a Gijón?

-Alejandra se llama así como homenaje al hermano de su bisabuela, aquel fotógrafo que viajaba en globo. ¿Quién dijo “pésimo concertista”, si lo llevaba grabado a fuego? Conexión Alejandro Ibáñez Abad con Alejandra Moreno.

-Buscar la foto de Catalina.

-Conexión Hellín-Cuernavaca.


Mariana y Renata, las hijas de Sara, gritan de alegría. Su madre les dice:

–Vamos a celebrar que les han salido primos españoles comiéndonos esta jugosa sandía azul.


11 comentarios:

  1. Im...presionante, emocionante. La investigación va creciendo y estos frutos ya justifican todo el tiempo y el esfuerzo empleados. ¡adelante superdetectives!

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  2. Yo Soy Sarah... la de la Sandia Azul... Hermosa labor...No tengo palabras para describir la emocion tan grande y bella que me embarga, Muchisimas Felicidades por todo esto y por el interes de este trabajo y de investigacion con el cual logra y causa emociones inexplicabes.
    Un beso enorme y todo mi cariño.
    Sarah Moreno
    sandia_azul30@hotmail.com

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  3. Sarah, vosotros agarrasteis el otro lado del cable y así pudimos compartir esas emociones. Me alegro de que la sandía azul estuviese buena...
    Abu, ya ves que realmente hemos ido a parar a un fruto. Siempre estás ahí, cuidando de estos rostros en el tiempo, gracias. Cuando aparezca el de Catalina haremos una fiesta aquí y en México!!

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  4. Vale, me apunto a esa fiesta,pero el plato principal tendrá que ser la sandía azul junto a un poquito de tequila y unas buenas empanadillas de patata, rollos de naranja, etc., etc.

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  5. Abu, Rosario, vuestra ayuda también es preciosa.

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  6. Ana, Pedro, vuestro trabajo me encanta, es genial, me encanta saber que os va dando frutos, frutos color de mar. Estoy segura de que en el viejo cementerio de Hellín muchos rien, cantan y bailan al son de vuestras guitarras.

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  7. Belén, es cierto que esa sandía color de mar se debe al trabajo en equipo de los detectives salvajes, pero sin mensajes como el tuyo este pequeño universo no tendría sentido.

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  8. Wow! yo de pequeño fuí alumno de David Moreno Hijo, mira de lo que me voy enterando cuando tecleo su nombre en google...

    Saludos.

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  9. Pero que gustazo da ver como hay gente que da su tiempo para regalarnos estas historias desconocidas para muchos y que enriquecen nuestra historia,gracias de todo corazón.

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  10. Hola ALEJANDRAllore de emoción al encontrar a una familia tan querida por mi, que dejo huella en mi corazón y en muchos niños sin recursos que tus padres con conciertos me ayudaron a dar escuela, así como BENITEZ CARRASCO, que David lo llevaba a deleitarnos, tu madre llego a cantar y recuerdo esa Fina Estampa Caballero que le dedico a mi padre, el murió recordándola. Dile a mami que vivíamos en Satélite y los conciertos los llevábamos al KIPLING que nos prestaba su auditorio también estaba el Doc. Quirarte amigo de tus papas.
    Ale vivo en Torrevieja Alicante me encantaría ofrecerte un concierto en memoria y reconocimiento a tu PADRE . un ser fuera de seria. si puedes ponte en contacto conmigo, dale besos a David Jr- dile lo escuche dar sus primeros acordes en publico.
    mil besos, esto es como echar una botella al mar diciendo los quiero
    amapola prado jara
    amapola@iberomexicana.com

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